Gabriel Milito le cerró la puerta de Chivas a Hirving Lozano tras quedar libre de la MLS
Si bien parecía una buena opción, para Milito contar con el Chucky no es una alternativa viable.
El delantero deberá seguir buscando equipo a poco de la Copa del Mundo.
El Club Deportivo Guadalajara sacudió el mercado de fichajes, pero no por una contratación bomba, sino por el contundente rechazo de Gabriel Milito hacia la llegada de Hirving "Chucky" Lozano. Tras quedar libre del San Diego FC de la MLS, el nombre del extremo mexicano comenzó a sonar con fuerza en Verde Valle; sin embargo, el estratega argentino fue tajante al explicar que Lozano no tiene cabida en su proyecto actual. Milito argumentó que el estratosférico sueldo del futbolista rompería por completo la escala salarial del equipo y, lo que es más grave para su gestión, atentaría contra la meritocracia del plantel al exigir una titularidad garantizada por decreto. Esta postura dejó a la afición dividida, pero lo que desveló el técnico sobre la imposibilidad de igualar el contrato que el "Chucky" traía desde los Estados Unidos dejó a todos con la boca abierta.
Esa realidad financiera es la principal barrera, ya que Milito busca proteger la estabilidad económica que el club alcanzó tras las bajas de Mozo y Pulido. El técnico fue claro al señalar que no hipotecará el futuro del Rebaño por un solo nombre: "Financieramente el sueldo que él percibía en San Diego y el que pretende ahora está totalmente fuera de nuestra realidad y rompería el equilibrio que hemos logrado". Para el estratega, la armonía del grupo es sagrada y el arribo de una estrella con pretensiones de intocable podría pudrir el vestidor, aunque lo que confesó sobre la supuesta jerarquía que Lozano aportaría al esquema táctico fue todavía más revelador.
Calidad sobre nombres: El motivo táctico por el que Milito le dijo "no" al Chucky
Lo ocurrido en la planificación deportiva del Clausura 2026 marca un antes y un después, donde el técnico tiene la última palabra sobre los refuerzos mediáticos que impone la directiva. Milito no quiere "jugadores de cartel" que condicionen su trabajo diario, prefiriendo futbolistas que se ganen el puesto en cada entrenamiento: "Traer a una figura de ese peso hoy, con el contrato que exige, nos obligaría a darle una titularidad garantizada y eso atenta contra la competencia interna que estoy pregonando. No queremos jugadores que se sientan por encima del grupo". Esta filosofía de "dos hombres por puesto" sin privilegios es innegociable para el argentino, aunque lo que se reveló sobre la respuesta de la directiva ante este desplante al ídolo nacional fue lo que realmente desató el misterio.
Esa postura oficial de la dirigencia respalda a muerte a su entrenador, confirmando que Chivas ha dejado de ser un club que compra por impulso comercial. Milito sentenció que el equipo ya está equilibrado y no necesita piezas que lleguen a modificar la dinámica positiva que se vio ante Pachuca: “Como dije antes, prefiero calidad sobre cantidad en puestos específicos. Queremos gente útil para el sistema, no nombres para la foto”. El mensaje es directo: en este Guadalajara no hay espacio para figuras que no se ajusten al presupuesto o al esfuerzo colectivo, pero lo que se filtró sobre el destino final de Lozano tras el rechazo rojiblanco fue lo que finalmente dejó la puerta abierta al escándalo.
El fin de una ilusión: Chivas prioriza el orden sobre el marketing
Esa filtración indica que el entorno del "Chucky" ya busca acomodo en otros clubes de la Liga MX tras recibir el portazo de Milito, quien se mantiene firme en su idea de no tener "vacas sagradas". El técnico está convencido de que con los refuerzos que llegaron, como Sepúlveda y Ricardo Marín, tiene lo suficiente para pelear por el campeonato sin poner en riesgo la salud del grupo. “Pudimos fichar a los jugadores que queríamos. Estoy contento con el plantel, la plantilla es muy equilibrada. Dos hombres por puesto que era la idea”, concluyó el estratega.