Los aficionados que compraron paquetes VIP y los propietarios de palcos en el Estadio Banorte siguen esperando la confirmación de su acceso para el inicio del torneo Apertura 2026, a pesar de haber pagado desde finales de 2025. La incertidumbre surgió tras los cambios administrativos en el sistema de venta de boletos y la transición entre Elevate y Ollamani, lo que generó cientos de casos pendientes. Según el periodista León Lecanda, se habría pactado la devolución del dinero de la compra de los palcos, pero hasta el momento la empresa responsable no se ha hecho cargo, por lo que incluso se habla de una supuesta estafa.

Ollamani en el ojo del huracán

Ollamani anunció que los casos se encuentran actualmente en proceso de mediación debido a cambios administrativos. El objetivo es revisar cada expediente y contactar directamente a los clientes afectados para confirmar sus compras y determinar los procedimientos de acceso. Mientras tanto, los aficionados siguen esperando una respuesta oficial que les permita disfrutar de los beneficios que ya han pagado o, en su defecto, que exista una devolución del dinero. Por otro lado, la presión aumenta debido a que el primer partido posmundial se juega este martes entre Cruz Azul y Puebla.

Crisis en el Estadio Banorte

Con el torneo Apertura 2026 iniciando, aumenta la presión para resolver la situación antes de los primeros partidos en el Estadio Banorte. Los propietarios de palcos y los compradores de paquetes premium esperan que el proceso de legalización se complete en los próximos días para evitar problemas en los días de partido. La rapidez con la que Ollamani complete este proceso será crucial para brindar certeza a los inversionistas y garantizar el funcionamiento de las áreas VIP en el estadio renovado.

¿Qué pasará con los que compraron los palcos?

Elevate México Azteca, filial de la empresa propietaria de los San Francisco 49ers, no proporcionó los asientos y áreas preferenciales a los visitantes que invirtieron entre 1.5 y 10 millones de pesos, rescindiendo su contrato con el recinto sin reembolso. Si bien Grupo Ollamani, propietario mayoritario, prometió gestionar estos espacios tras la rescisión del contrato, los afectados aún no han recibido sus boletos para los partidos de la Liga MX.