Televisa confirmó que ha adquirido los derechos exclusivos de transmisión en español para Estados Unidos de la Copa Libertadores, la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana para el ciclo 2027-2030. Este movimiento estratégico, liderado por Emilio Azcárraga, busca abrir el camino para que los equipos de la Liga MX regresen a los torneos de clubes más prestigiosos del continente. Se estima que la inversión para asegurar estos derechos, que anteriormente pertenecían a beIN Sports, ronda los 150 millones de dólares.

¿Cómo se dio el negocio entre Azcárraga y Conmebol?

De acuerdo con reportes periodísticos de Ignacio "Fantasma" Suárez, las negociaciones comenzaron a gestarse en reuniones privadas entre Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, y Emilio Azcárraga. En estos encuentros se plantearon acuerdos comerciales que no solo incluyen la transmisión, sino también la viabilidad política para que clubes de la Concacaf (México y la MLS) vuelvan a competir en Sudamérica. Aunque la Conmebol ha dado el visto bueno, la clave reside en las negociaciones con la Concacaf para no afectar sus propios torneos, como la Concacaf Champions Cup.

El dinero que está en juego para el regreso a Copa Libertadores

La adquisición de los derechos para el mercado estadounidense es una pieza fundamental del rompecabezas. TelevisaUnivision transmitirá los torneos a través de sus plataformas (posiblemente ViX y TUDN) desde el 2027 hasta el 2030, cubriendo el periodo del próximo Mundial. Según cifras de Infobae, el negocio global por este paquete de derechos se sitúa entre los 80 y 150 millones de dólares, lo que garantiza una visibilidad sin precedentes para el fútbol sudamericano en Norteamérica y presiona para la integración deportiva de ambas regiones.

Equipos de la MLS y Centroamérica en Copa Libertadores

La visión de Azcárraga va más allá de los clubes mexicanos; el objetivo es elevar el valor de la marca mediante la inclusión de figuras mediáticas. Se prevé que equipos de la MLS, como el Inter de Miami o LAFC, así como algunos representantes destacados de Centroamérica, reciban cupos para participar. El principal desafío sigue siendo la calendarización. La propuesta que se maneja es ajustar la Copa Libertadores al calendario europeo (febrero-mayo), mientras que la Concacaf Champions Cup ocuparía la segunda mitad del año (julio-octubre), permitiendo así que los clubes participen en ambas competencias sin empalmes.