El millonario costo y plaza NFM: los dos muros que América debe derribar por Emiliano Gómez
El uruguayo es el gran objetivo que tiene la directiva azulcrema para este cierre de mercado.
¿Podrá América hacerse de sus servicios? (MexSport).
América se encuentra en una carrera contra el tiempo tras el inicio del Clausura 2026, y el nombre de Emiliano Gómez, delantero del Puebla, ha irrumpido con fuerza como la solución que André Jardine exige para su ataque. Sin embargo, según información de ESPN, la directiva encabezada por Santiago Baños enfrenta dos obstáculos monumentales que impiden el fichaje inmediato: el elevado precio de 5 millones de dólares exigido por la Franja y la saturación de las 9 plazas de extranjeros en el nido. Sin una salida confirmada y con el presupuesto ajustado, la operación se mantiene en un punto muerto que ha comenzado a desesperar al cuerpo técnico brasileño. La posibilidad de que el atacante uruguayo se vista de azulcrema pende de un hilo burocrático y financiero, aunque lo que se desveló sobre el plan de la directiva para sacrificar a uno de sus actuales foráneos fue todavía más revelador.
Ese plan de emergencia consiste en forzar la salida de elementos que ya no entran en los planes deportivos pero que siguen cobrando sueldos estratosféricos, siendo los casos de Igor Lichnovsky y Javairo Dilrosun los más críticos. La directiva entiende que no puede registrar a Gómez sin liberar primero un cupo de No Formado en México (NFM), y la falta de ofertas formales por estos jugadores ha bloqueado cualquier avance con el Puebla. Fichar por fichar no es una opción para una institución que ya carga con una nómina pesada y compromisos previos que han mermado su liquidez económica. Esta encrucijada estratégica ha puesto a los altos mandos del club entre la espada y la pared, pero lo que confesó la fuente sobre la postura del Puebla ante un posible intercambio de jugadores fue todavía más revelador.
La intransigencia del Puebla: Solo billetes verdes por el uruguayo
Lo ocurrido en las mesas de negociación ha dejado claro que el conjunto poblano no aceptará "migajas" ni trueques que no incluyan una fuerte suma de dinero en efectivo. La Franja sabe que tiene en Emiliano Gómez a su activo más valioso y no están dispuestos a bajar sus pretensiones de los 5 millones de dólares, cifra que el América considera excesiva dada su situación actual. La directiva azulcrema intentó proponer un esquema de pagos o la inclusión de algún canterano para abaratar el costo, pero la respuesta desde la Angelópolis fue un "no" rotundo que enfrió las conversaciones. La falta de margen financiero obliga al América a vender antes de comprar, una realidad incómoda que pone en riesgo la promesa hecha a Jardine, aunque lo que se reveló sobre el ultimátum que el propio entrenador dio a la directiva fue lo que realmente desató el misterio.
Esa incógnita sobre la paciencia del estratega fue revelada por los reportes internos de Coapa, los cuales indican que Jardine ha condicionado el rendimiento ofensivo del equipo a la llegada de ese refuerzo explosivo por las bandas. El técnico brasileño no quiere repetir el escenario de torneos pasados donde la falta de variantes le costó eliminatorias clave, y ve en Gómez el perfil ideal para complementar a Henry Martín. Sin embargo, la saturación de extranjeros sigue siendo el candado principal; mientras no se concrete la baja definitiva de Lichnovsky o Dilrosun, el uruguayo seguirá siendo un sueño prohibido para la afición. El tiempo se agota y la presión aumenta, pero lo que dijo luego el periodista de ESPN sobre el tercer equipo que ya se metió en la puja fue lo que finalmente dejó la puerta abierta al escándalo.
Un mercado bloqueado: El dilema de reordenar el plantel azulcrema
Esa incógnita sobre el futuro del atacante fue revelada por el interés de otros clubes de la Liga MX que sí cuentan con plazas libres y liquidez inmediata como Pachuca y Tigres, lo que podría arrebatarle el fichaje al América en cualquier momento. La directiva se encuentra reordenando toda la estructura del plantel para que la apuesta por Gómez tenga sentido deportivo, pero la lentitud en las salidas está matando la operación. No se trata solo de un deseo táctico, sino de una arquitectura financiera que hoy parece estar en ruinas debido a las decisiones de mercados anteriores que hoy pasan factura en forma de contratos imposibles de rescindir.