El detrás de escena en la salida de Rivero de Cruz Azul: Larcamón vs. referentes y peleas internas
Se termina un ciclo plagado de gloria para el uruguayo, quien hace ruido con su salida.
Se termina un ciclo plagado de gloria para el uruguayo, quien hace ruido con su salida.
La paz en La Noria se ha terminado de quebrar tras confirmarse que Ignacio Rivero, el último gran capitán y referente de Cruz Azul, tiene un pie y medio fuera de la institución por una decisión fulminante de Nicolás Larcamón. Según reveló el periodista Gerardo González, al uruguayo se le notificó al inicio de este 2026 que no entra en los planes deportivos, lo que ha generado un terremoto en el vestidor cementero. La salida del charrúa no es un tema meramente táctico, sino el resultado de una relación rota que obligó a la directiva a elegir un bando, aunque lo que se confesó sobre los gritos y reproches en el vestidor tras la liguilla pasada fue todavía más escandaloso.
Esa confesión de González en su canal de YouTube indica que existieron fuertes cuestionamientos por parte de Rivero y Ángel Sepúlveda hacia las decisiones de Larcamón, especialmente tras las extrañas suplencias de José Paradela y Charly Rodríguez en momentos clave. El roce constante desde el inicio del semestre desgastó la autoridad del técnico argentino, quien finalmente recibió el respaldo total de la directiva para ejecutar una "limpia" de líderes que no se alinearan con su modelo de juego. La salida de Nacho es el precio que el club decidió pagar para blindar el proyecto del entrenador, pero lo que se filtró sobre el equipo que aprovechó este caos para "robárselo" fue todavía peor.
El exilio a la frontera y el cupo de extranjeros que sentenció al capitán
Lo ocurrido es que los Xolos de Tijuana se movieron con una rapidez feroz para cerrar el fichaje de Rivero, ofreciéndole un contrato por dos temporadas y media en un lugar donde ya es conocido y respetado. La urgencia de Cruz Azul por liberar plazas de No Formado en México (NFM) fue el pretexto ideal: el club necesitaba el cupo del uruguayo para registrar a Miguel Ángel Borja, el flamante refuerzo colombiano que llega para solucionar la falta de gol. Larcamón prefirió la potencia de Borja y la jerarquía de Palavecino sobre la mística del capitán, dejando a Nacho profundamente dolido por las formas en que se le comunicó su adiós. El vestidor ha quedado huérfano de su líder natural, aunque lo que se reveló sobre quién heredará el gafete de capitán desató una ola de críticas en redes sociales.
El nuevo capitán de Cruz Azul
Esa revelación apunta a que Andrés Gudiño se perfila como el nuevo portador de la cinta, ya que cuenta con el respeto de sus compañeros y la confianza total de Larcamón, quien ya lo utilizó como líder incluso con Rivero en la cancha. Detrás de él, nombres como Erik Lira y Charly Rodríguez aparecen como opciones secundarias, intentando parchar un hueco de liderazgo que parece imposible de llenar en el corto plazo. La directiva apuesta a que la unión del grupo sobreviva a esta purga, pero lo que confesó un insider sobre la supuesta petición de salida de otro referente tras enterarse del trato a Rivero puso a temblar a toda La Noria.
La refundación de Larcamón bajo la sombra de la traición
Esa confesión de Adrián Esparza indica que el clima interno es de una tensa 'calma', donde los jugadores sobrevivientes observan con recelo cómo se ha desmantelado la columna vertebral del equipo para complacer las peticiones del técnico; con Mateusz Bogusz en ese mismo camino. Con el debut ante León a la vuelta de la esquina, Cruz Azul se encuentra en una carrera contra el tiempo para entregar la documentación de Borja y que pueda debutar de inmediato, intentando que los goles tapen el escándalo de la salida de Nacho.