Cruz Azul no tendría como primera opción jugar todo el Apertura 2026 en el Estadio Banorte, antes Estadio Azteca, y ese movimiento podría terminar beneficiando al América. La versión que empieza a tomar fuerza es que La Máquina regresaría al Estadio Ciudad de los Deportes, lo que dejaría más fechas libres en el escenario de Santa Úrsula. Para los azulcremas, sería bueno, porque les permitiría acomodar mejor su calendario y abrir más espacio para que América Femenil juegue como local.
Cruz Azul apunta de nuevo al Ciudad de los Deportes
Durante varios meses se habló de que el Estadio Banorte podía convertirse en la casa de varios equipos después del Mundial 2026, entre ellos América, Cruz Azul y Atlante. Pero ahora el panorama parece cambiar. Los reportes más recientes colocan al Estadio Ciudad de los Deportes como la opción más fuerte para que Cruz Azul juegue sus partidos de local en el Apertura 2026. Si eso se concreta, el Banorte tendría menos carga de partidos y América podría manejar el estadio con más libertad. En Coapa, ese detalle no pasa desapercibido, sobre todo porque el equipo femenil lleva tiempo buscando más espacios y escenarios de mayor impacto.
¿Por qué América Femenil gana espacio con esta decisión?
América Femenil gana espacio porque, si Cruz Azul deja de ocupar fechas constantes en el Estadio Banorte, el club azulcrema tendría más margen para programar partidos importantes del equipo femenino en el Coloso de Santa Úrsula. La idea no es solo cambiar de sede por imagen: jugar más seguido en ese estadio puede aumentar asistencia, taquilla, visibilidad de patrocinadores y conexión con la afición americanista. El antecedente pesa, porque el Azteca/Banorte ya ha recibido finales femeniles y partidos importantes, incluyendo la final del Clausura 2023, donde América Femenil fue campeón ante Pachuca.
El plan del América con el Estadio Banorte
El plan del Club América sería recuperar el Estadio Banorte como una sede más ordenada para sus equipos, no solo para el varonil. Después de la remodelación rumbo al Mundial 2026, el inmueble quedó como una pieza de enorme valor para la marca azulcrema, y tener más fechas disponibles permitiría elegir mejor qué partidos del femenil pueden llevarse ahí: clásicos, liguilla, duelos de alta convocatoria o juegos estratégicos para acercar más público.







