Renata Cova cuestionó el funcionamiento del América de Guillermo Almada y señaló tres problemas que podrían complicar sus aspiraciones de título en el Apertura 2026: la fragilidad defensiva, un mediocampo sin identidad y la dependencia del empuje para sacar los partidos adelante. Aunque el equipo sigue en la parte alta de la tabla y tiene un partido pendiente, a su juicio los resultados no terminan de despejar las dudas sobre cómo juega. Es una crítica incómoda para un equipo que lidera, pero que viene de un tramo irregular. Y los números defensivos le dan la razón.

La advertencia llega después de diez partidos en los que Almada ha hecho distintos ajustes sin

consolidar una estructura que convenza a todos los sectores del americanismo. Para Cova, estar arriba no basta si el equipo concede oportunidades, cambia constantemente sus piezas y depende de reacciones individuales para resolver los compromisos. El torneo todavía da margen para corregir, pero cada jornada que pasa sin respuestas aumenta la presión. La Liguilla no perdona los vicios. Y el primero está atrás.

Defensa y mediocampo preocupan a Almada

Según el análisis de Cova, las Águilas encajaron nueve goles en sus últimos cuatro partidos, después de haber recibido solo dos en las primeras seis jornadas. Ese contraste pone bajo la lupa la capacidad del equipo para proteger su portería cuando el rival aprieta. También considera que las actuaciones de Rodolfo Cota al inicio del torneo pudieron disimular fallas colectivas. La llegada de Santiago Bueno y Santiago Ramos Mingo ofrece una alternativa, y ambos dejaron buenas señales, con un gol importante de Bueno, pero la solución no depende solo de los centrales. El equipo necesita defender en bloque y reducir espacios entre líneas. Y para eso tiene que resolver el centro del campo.

El segundo problema es justo la zona de recuperación y distribución. Cova critica que Almada no encuentre una combinación estable y que haya probado a Ícaro, Alan Cervantes, Zorrillo e Israel Reyes en funciones de contención, además de poner en duda la continuidad de Erick "Chiquito" Sánchez. La cuestión va más allá de los nombres: el América necesita definir quién recupera, quién organiza la salida y quién conecta con los atacantes. Sin esa claridad, el equipo corre el riesgo de partirse y regalar espacios. Encontrar el equilibrio sin renunciar a la propuesta ofensiva es el gran reto del técnico. Y el tercer problema es consecuencia de los dos primeros.

León, la prueba para Almada

El tercer punto es la dependencia del carácter para rescatar resultados. Cova sostiene que el América no siempre controla los partidos y que sus rivales lo superan con demasiada facilidad, de modo que termina apoyándose en la reacción de sus jugadores en lugar de imponer condiciones con una idea colectiva. En una Liguilla, donde un error puede definir una eliminatoria, esa irregularidad puede salir muy cara. La analista reconoce lo positivo, sobre todo lo que aportan Bueno y Ramos Mingo, pero insiste en que dos buenos centrales no arreglan por sí solos un sistema. Tras diez partidos, Almada aún debe consolidar alineación e identidad. Y el siguiente examen llega pronto.

El América visitará a León el sábado 17 de octubre de 2026 a las 19:00 horas del centro de México, en el Estadio León, por la Jornada 12 del Apertura, con transmisión de FOX One y FOX Sports. Será una nueva oportunidad para comprobar si los ajustes empiezan a funcionar: mejorar la coordinación defensiva, darle claridad al medio campo y evitar que el empuje sea su principal recurso. Como plantea Cova, el liderato no debe confundirse con un equipo plenamente consolidado. Si las Águilas quieren trascender este semestre, tendrán que demostrar que pueden imponer su futbol y sostenerlo cuando llegue el momento decisivo. Y en el América, el título no se gana solo con empuje.