Emilio Azcárraga Jean no apareció en la celebración de los 110 años del América, realizada el 12 de octubre de 2026 en las instalaciones de Coapa. Entre jugadores, trabajadores y directivos, quien tuvo el papel principal fue Ferran Reverter, director general de Grupo Águilas, acompañado por Santiago Baños y Henry Martín. La ausencia presencial del empresario, cuya familia marcó la historia moderna del club, abrió preguntas entre los aficionados. Pero su silencio no fue total, y el mensaje que envió dice bastante.
Azcárraga sí se pronunció por el aniversario: expresó su orgullo por el equipo y su deseo de seguir conquistando títulos. La fiesta llegó dos días después del 1-1 ante Monterrey del 10 de octubre, noche en la que las Águilas estrenaron una camiseta conmemorativa y no lograron cerrar con victoria. No existe confirmación oficial de que su ausencia tenga relación con la entrada de General Atlantic, aunque el momento empresarial del club invita a revisar quién manda hoy en Coapa.
Azcárraga conserva el control del América
En diciembre de 2025 se anunció la alianza con General Atlantic, fondo estadounidense que adquirió 49 % de Grupo Águilas, la sociedad que reúne al club y al Estadio Banorte. El 51 % restante quedó en manos de Ollamani, empresa ligada a la familia Azcárraga, lo que significa que el fondo no compró la mayoría del negocio. Emilio sigue vinculado como presidente ejecutivo del consejo de administración. Ese dato desmonta la idea de una salida, pero deja abierta otra pregunta sobre cuánto peso real tiene el nuevo socio.
La operación se anunció con una valoración de referencia de 490 millones de dólares, unos 8,330 millones de pesos al tipo de cambio aproximado de 17 pesos por dólar. La cifra abarca todos los activos de la transacción y no solo al equipo de futbol. General Atlantic aporta capital y experiencia en inversión, con interés en explotar el potencial comercial del club, el estadio, los contenidos y la relación con los aficionados. La familia mantiene el volante, pero ahora comparte el camino con un socio que viene a crecer el negocio. Y para eso se necesitaba a alguien que operara el día a día.
Reverter y Baños dividen el poder
Ese perfil llegó en marzo de 2026 con el nombramiento de Ferran Reverter como director general del América y del Estadio Banorte. El ejecutivo español fue director general del FC Barcelona durante la temporada 2021-2022 y aterrizó en Coapa en plena transformación empresarial. Su función es impulsar la gestión y el crecimiento de ambas propiedades, no tomar decisiones de cancha. Que haya encabezado el festejo habla del cargo que ocupa, aunque algunos lo lean como un cambio de guardia que nadie ha reconocido.
Las decisiones futbolísticas siguen en manos de Santiago Baños, presidente deportivo, mientras Azcárraga representa la continuidad de la propiedad y la visión estratégica. Así, el poder se reparte entre el consejo, la dirección ejecutiva y el área deportiva. El protagonismo de Reverter no demuestra que haya desplazado al dueño, y tampoco hay evidencia de que Azcárraga haya perdido influencia. La explicación de su ausencia está en una forma distinta de dirigir al club. Si en el próximo gran festejo vuelve a faltar, la conversación será otra.







