Sebastián “Loco” Abreu quedó en el centro de la polémica tras cuestionar la política de Chivas y comparar el origen de sus futbolistas, aunque sus declaraciones no necesariamente derivarían en una sanción de la Liga MX. El técnico de Xolos lanzó sus comentarios después de la goleada 5-2 sufrida ante el Rebaño y puso sobre la mesa el debate sobre los jugadores mexicanos y mexicoamericanos que integran al Guadalajara. De acuerdo con el escenario planteado, la Comisión Disciplinaria habría analizado sus palabras bajo los reglamentos de la competencia y podría encontrar elementos suficientes para considerarlas un discurso de odio, racismo o discriminación.

Abreu abrió el debate después de la goleada

La polémica comenzó después de que Xolos de Tijuana cayera 5-2 frente a Chivas en el Estadio Akron. En la conferencia posterior al encuentro, Abreu cuestionó la tradicional identidad del Guadalajara al hablar sobre la cantidad de mexicanos que utiliza cada equipo. “Utilizamos más mexicanos, mexicanos, que Chivas”, afirmó el entrenador uruguayo. Posteriormente profundizó en su argumento: “Nosotros tenemos ocho, porque Chivas tiene los mexicoamericanos, pero mexicanos tenemos en cancha más nosotros”. Sus declaraciones rápidamente generaron discusión debido a que el Rebaño mantiene históricamente una política basada en futbolistas mexicanos, aunque actualmente contempla también a jugadores nacidos fuera del país que cuentan con nacionalidad o ascendencia mexicana.

La Comisión Disciplinaria analizaría las palabras de Abreu

Las declaraciones de Abreu provocaron atención dentro del fútbol mexicano debido a la posibilidad de que pudieran considerarse discriminatorias. La Comisión Disciplinaria de la Liga MX tendría que determinar si sus palabras cruzaron los límites establecidos por el reglamento para este tipo de situaciones. Sin embargo, el organismo habría considerado que el técnico simplemente abrió un debate deportivo y reglamentario relacionado con el lugar de nacimiento y la doble nacionalidad de los jugadores. Por ello, sus comentarios podrían no ser interpretados como un discurso de odio, racismo o discriminación y el entrenador evitaría una suspensión o una sanción económica.

Chivas y su particular política de jugadores

El debate planteado por Abreu toca directamente una de las características históricas de Chivas de Guadalajara. El club se ha distinguido durante décadas por utilizar futbolistas mexicanos, una identidad que lo diferencia del resto de instituciones de la Liga MX. Sin embargo, esa política permite actualmente la presencia de jugadores nacidos en otros países que poseen doble nacionalidad o cuentan con ascendencia mexicana. Uno de los casos mencionados es Óscar Whalley, guardameta nacido en España y de madre mexicana. Esta evolución ha generado discusiones sobre qué significa actualmente ser mexicano dentro del proyecto deportivo del Guadalajara y qué criterios deben considerarse para mantener su tradición.

Abreu vuelve a quedar bajo los reflectores

El entrenador uruguayo no es ajeno a las polémicas durante su carrera como técnico. Antes de su llegada al fútbol mexicano, Abreu protagonizó un episodio recordado en Perú cuando dirigía a Universidad César Vallejo y golpeó un monitor del VAR durante una reacción de frustración, situación que terminó provocándole una sanción disciplinaria. En México también ha cuestionado anteriormente aspectos relacionados con la organización y el formato de la Leagues Cup. Ahora, sus declaraciones contra Chivas vuelven a colocarlo bajo los reflectores. Sin embargo, según el escenario planteado, la Comisión Disciplinaria no encontraría motivos suficientes para castigarlo, dejando el caso como una discusión deportiva.