César Delgado es uno de los jugadores más exquisitos que ha tenido Cruz Azul en la década de los 2000; su magnífico estilo de juego, encare y liderazgo lo convirtieron en un jugador histórico para la Máquina Cementera. Durante años, fue una figura que llenó de alegrías a toda la afición celeste. Sin embargo, también brilló con Monterrey, donde se colocó como uno de los máximos goleadores históricos del Mundial de Clubes. Ahora, se desempeña como gestor de un complejo deportivo en Argentina, donde se encarga de impulsar a las nuevas promesas del fútbol sudamericano.
¿Cómo fue su etapa en Cruz Azul?
La etapa de César "Chelito" Delgado en Cruz Azul quedó marcada como una de las más queridas por la afición gracias a su talento ofensivo y estilo espectacular. Entre 2003 y 2007 disputó numerosos encuentros y anotó una importante cantidad de goles, ya que en 149 partidos oficiales marcó 60 anotaciones. Su habilidad para desbordar, velocidad y capacidad de desequilibrio lo llevaron a ser reconocido de forma unánime entre los mejores atacantes de la Liga MX en aquellos años.
Su regreso a la Argentina
El "Chelito" Delgado regresó a Rosario Central en 2015 después de finalizar su exitosa etapa en México. Llegó por un año al conjunto canalla, equipo que lo vio debutar de manera profesional, cumpliendo así su sueño de volver a la institución después de jugar 12 años en el fútbol internacional. En su regreso a Rosario Central permaneció alrededor de una temporada antes de continuar su carrera en Central Córdoba, escuadra de las categorías de ascenso del fútbol argentino. Posteriormente, tras esa última experiencia deportiva, decidió poner fin oficialmente a su trayectoria como futbolista profesional en el año 2019.
¿A qué se dedica ahora el Chelito Delgado?
César Delgado ahora se dedica a liderar un complejo deportivo, estando muy involucrado dentro del mundo de los negocios futbolísticos. En su día a día, se encarga de la creación de torneos, el mantenimiento de las instalaciones y la búsqueda activa de nuevos prospectos. Su vida dentro del entorno deportivo fuera de las canchas demuestra que las grandes figuras no dejan su pasión por completo después de colgar los botines.







