César Ramos, árbitro principal en el partido de la semifinal entre Chivas y Cruz Azul por el torneo Clausura 2026, fue agredido cuando salía del campo de juego, después de haber dirigido los 90 minutos en el estadio de las Chivas de Guadalajara.

En las imágenes que circulan en redes sociales, se pudo observar que mientras él y su equipo arbitral se retiraron a sus camerinos, fueron impactados por algunos objetos que lanzaron aficionados del equipo de Guadalajara.

¿Por qué reaccionó así la afición de Chivas?

Durante el encuentro se dieron polémicas acciones que pudieron haber cambiado el destino del marcador; el árbitro principal del cotejo no pitó dos acciones de posible penal que podrían haber beneficiado a Chivas. El referee central no decidió ni mirar el VAR y dejó que sus compañeros tomen la decisión final.

Sanciones para el estadio de Chivas

La comisión disciplinaria de la Liga MX debe tomar cartas en el asunto y analizar toda la información visual que tenga a su disposición, al igual que los informes que muestre el árbitro central de esta semifinal. El estadio podría ser sancionado con el cierre parcial de algunas localidades, jugar a puerta cerrada y multas económicas al club.

¿Qué no les conviene a las Chivas?

El jugar sin público sería un gran inconveniente, ya que los ingresos económicos por la venta de boletos se verían afectados; no en un gran valor, pero sí se perdería el folklore del fútbol y el respaldo del aficionado si el estadio luce vacío y no se escucha el aliento de los aficionados, ya que el equipo de Guadalajara siempre lleva miles de aficionados.