Antonio Mohamed fue expulsado durante el Tigres 3-2 Toluca de la Jornada 11 del Apertura 2026 donde tendría hasta dos partidos de suspensión. Mientras abandonaba la cancha, hizo un gesto a la afición felina para recordarles los títulos que ganó con los Diablos Rojos. El argentino reclamó decisiones arbitrales y tuvo que irse, pero la escena no terminó con la tarjeta roja: el incidente se convirtió en lo mas llamativo del partido en lo más comentado de la jornada junto con el abucheo que se llevaron varios jugadores de Tigres. Y el castigo puede ir más allá de la banca.
La Comisión Disciplinaria deberá decidir si corresponde solo la sanción por la expulsión o si el gesto merece un castigo adicional. Mohamed podría recibir de uno a dos partidos de suspensión y una multa económica, y se perdería el siguiente compromiso de Toluca, la visita del Atlético de San Luis el 17 de octubre. El antecedente pesa: en abril de 2026 ya recibió un partido de suspensión y una multa por conducta inapropiada hacia un rival. La pregunta es qué tan duro será el castigo esta vez. Mientras Tigres logro conseguir la victoria.
Las dos finales que Mohamed le ganó a Tigres
La primera fue la del Apertura 2025. Tigres ganó la ida 1-0 y llegó a la vuelta con ventaja, pero Toluca se impuso 2-1, igualó el global y se llevó el título en penales por 9-8. Para los felinos quedó el recuerdo de haber tenido el campeonato en las manos y no sostenerlo, y para Mohamed, la consagración ante un rival acostumbrado a disputar finales. Y ahí no terminó la historia.
La segunda llegó el 30 de mayo de 2026, en la final de la Copa de Campeones de la Concacaf. Tras empatar 1-1 incluso en la prórroga, los escarlatas ganaron 6-5 en penales, con el portero Luis García como protagonista y Juan José Purata fallando el cobro decisivo para el conjunto regiomontano. Mohamed volvió a celebrar un título ante el mismo rival, y por eso el gesto en el Estadio Universitario tuvo una carga especial. El Turco sabía exactamente qué recordarles.
Mohamed y la Comisión Disciplinaria
El castigo deportivo puede ser de uno o dos partidos, dependiendo de la causal que asiente el árbitro y de lo que determine la comisión. Si la expulsión amerita un solo encuentro y no hay otra conducta sancionable, Mohamed cumpliría únicamente eso. Pero si el gesto a la afición se considera una infracción adicional, la suspensión podría aumentar. Y detrás está el dinero.
En lo económico, una multa de hasta 700,000 pesos sería el escenario máximo para ciertas infracciones, y su monto final dependería del artículo del reglamento que se le aplique. Su sanción de abril de 2026 sirve como referencia, aunque no permite calcular cuánto pagaría ahora. La Comisión Disciplinaria tendrá la última palabra, y su resolución dirá si el Turco paga caro el recordatorio que le dejó a la afición felina.







