André Jardine advierte al continente con su deseo en América: "Queremos la Concachampions"
El entrenador brasileño sabe que este 2026 tiene que levantar un trofeo para devolver la confianza.
El estratega hizo ruido con sus palabras (MexSport).
América ha lanzado una advertencia que ya retumba en toda la Confederación tras un 2025 de sequía que caló hondo en el orgullo de Coapa. El director técnico André Jardine, quien llevó a las Águilas a la gloria absoluta con el bicampeonato en 2024, rompió el silencio para dejar claro que el 2026 será el año de la redención internacional. Tras quedarse en la orilla como subcampeón, el estratega brasileño confesó en entrevista oficial para los medios del club su obsesión absoluta: "Queremos la Concachampions". El DT no se guardó nada y sentenció que el foco será máximo para colocar al equipo en una final continental que se le ha negado a su gestión, pero lo que confesó sobre la "deuda interna" que siente con la institución tras los fracasos recientes fue todavía más impactante.
Esa confesión del timonel azulcrema indica que el dolor de no haber levantado ningún título el año pasado ha servido como combustible para una reestructuración mental en el vestidor. Jardine fue tajante al señalar textualmente: "Nuestro momento en la historia de este club aún no cerró, por tanto hay que aprovechar al máximo el tiempo que nos resta aquí", enviando un mensaje directo a sus jugadores sobre la urgencia de aprovechar cada minuto en una institución donde las exigencias no perdonan. El técnico busca desesperadamente regresar al camino de los trofeos para aumentar su palmarés que actualmente cuenta con seis títulos en el Nido. La ambición del brasileño es total, aunque lo que reveló sobre el "plan de choque" que aplicará para despertar a sus figuras dejó a todos con la boca abierta.
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El sueño continental: Jardine va por el trofeo que le falta
Lo ocurrido es que el estratega no permitirá complacencias y ha exigido un nivel de intensidad que raye en la perfección desde la primera jornada del 2026. La incógnita sobre cómo gestionará la doble competencia fue revelada por el propio Jardine, quien aseguró sin rodeos: "Que se acerqué la Concachampions, obviamente vamos a estar con foco máximo con esta competición y llegando al final, intentar al máximo estar fuerte en ambas competiciones". El brasileño tiene la espina clavada de no haber podido disputar una final internacional con el plumaje de las Águilas y considera que este es el momento idóneo para dar ese salto de calidad. El vestidor ha recibido el mensaje de que no habrá rotaciones que sacrifiquen el rendimiento, pero lo que filtró el insider Jon Barbon sobre la charla privada con la directiva respecto a los refuerzos fue todavía más escandaloso.
Esa filtración del especialista en Coapa apunta a que Jardine ha solicitado respaldo total para mantener la base y sumar piezas que soporten la carga de partidos, pues el técnico fue muy claro al decir que "cada jugador tiene que darse cuenta que son momentos especiales, no es simple llegar a un club como este. El tiempo pasa muy rápido". Jardine quiere que el compromiso sea absoluto desde el día uno para lograr lo que él mismo definió como su meta pendiente: "Ganas muy grandes de hacer una gran Concachampions y colocar al América en una final de Concachampions que aún no logramos hacer". La presión es asfixiante para el plantel, aunque lo que desveló el reportero Carlos Rodrigo Hernández sobre el ultimátum que la directiva le puso al cuerpo técnico en caso de no llegar a la final fue lo que realmente desató el misterio.
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Esa revelación del periodista de FOX Sports indica que la cúpula americanista ha sido muy clara: la Concachampions no es un deseo, es una obligación institucional para validar la era de Jardine tras un 2025 donde se perdió el brillo. La única forma de recuperar la confianza total de los altos mandos es levantando un trofeo que le permita al club volver al plano mundial y cobrar venganza por los tropiezos del año anterior. El estratega aceptó el reto con una sonrisa desafiante, confiando en que el hambre de éxito de su grupo será suficiente para superar a cualquier rival de la MLS o de la Liga MX.