Guillermo Almada quiere empezar a borrar toda huella del ciclo de André Jardine en el América y una de las salidas más sensibles sería la de Claudia Rivas, psicóloga del primer equipo durante una etapa histórica del club. Aunque también se apunta la salida de Diego Cervantes, quien tuvo trabajo exitoso en fuerzas básicas e interinatos con el primer equipo, el caso de Rivas golpea de otra manera porque su labor estaba ligada al manejo emocional, la presión y la estabilidad interna de un plantel que ganó demasiado en muy poco tiempo.
Claudia Rivas fue parte silenciosa del América campeón
El trabajo de Claudia Rivas no aparecía en las portadas ni en los resúmenes de los partidos, pero dentro de un equipo tricampeón la parte mental pesa casi tanto como lo táctico. Su función como psicóloga del primer equipo habría estado enfocada en acompañar a los jugadores en momentos de presión, gestionar el desgaste emocional, reforzar la concentración y sostener la convivencia de un vestidor lleno de figuras. En un club como América, donde cada empate se vive como crisis y cada final se juega con obligación, perder ese tipo de figura interna puede sentirse más de lo que parece.
Diego Cervantes también sale pese a su trabajo en el club
La limpia no se quedaría solo en el área mental, porque Diego Cervantes también saldría del América pese a haber dejado buenos antecedentes en la institución. Más allá de su trabajo en fuerzas básicas, Cervantes tuvo interinatos bien valorados: uno antes de la llegada de Jardine y otro cuando el primer equipo hacía pretemporada después de los campeonatos. Ese perfil lo convertía en una pieza útil para sostener continuidad entre cantera, plantel mayor y momentos de transición, pero el nuevo proyecto parece apuntar hacia otro tipo de estructura.
Almada empieza a construir su propio América
La consecuencia es clara: Almada no solo estaría cambiando nombres dentro de la cancha, también estaría tocando áreas que fueron parte del ecosistema ganador de Jardine. El brasileño dirigió al América durante el histórico tricampeonato de Liga MX y dejó una base deportiva, emocional y metodológica que ahora empieza a desmontarse poco a poco.







